Mes: noviembre 2019

ADVIENTO. UN TIEMPO PARA CAMINAR E IR AL ENCUENTRO DEL SEÑOR

¿Cómo debo preparar mi corazón para encontrar al Señor?”.

3 actitudes: vigilantes en la oración, trabajadores en la caridad y exultantes en la bendición.

· Es decir, debo orar, con vigilancia;

· Debo ser trabajador en la caridad. La caridad fraterna: no es solo dar una limosna, no; también tolerar a la gente que me molesta, tolerar en casa a los niños cuando hacen demasiado ruido, o al marido o a la mujer cuando están en dificultad, o a la suegra.

· Y también la alegría de bendecir al Señor.

Estoy en camino para encontrarlo a Él, en camino para encontrarme, y cuando nos encontremos veamos que la gran sorpresa es que Él me está buscando, antes de que yo comenzara a buscarlo. Él hace su camino para encontrarnos.

El Señor siempre va más allá, va Él primero. Nosotros damos un paso y Él da diez. Siempre. La abundancia de su gracia, de su amor, de su ternura que no se cansa de buscarnos. También a veces con pequeñas cosas.

Siempre me ha llamado la atención lo que el Papa Benedicto había dicho de que la fe no es una teoría, una filosofía, una idea, sino que es un encuentro. Un encuentro con Jesús.

Oh Dios, nuestro Padre, suscita en nosotros la voluntad de ir al encuentro con Tu Cristo’, con las buenas obras. Ir al encuentro con Jesús.

Francisco.

Nuestro Señor mismo ha prometido que bendecirá y santificará a aquellas familias que lo entronicen como Rey.

Las 12 promesas del Sagrado Corazón de Jesús a sus devotos son:

1. A las almas consagradas a mi Corazón, les daré las gracias necesarias para su estado.

2. Daré la paz a las familias.

3. Las consolaré en todas sus aflicciones.

4. Seré su amparo y refugio seguro durante la vida, y principalmente en la hora de la muerte.

5. Derramaré bendiciones abundantes sobre sus empresas.

6. Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente y el océano infinito de la misericordia.

7. Las almas tibias se harán fervorosas.

8. Las almas fervorosas se elevarán rápidamente a gran perfección.

9. Bendeciré las casas en que la imagen de mi Sagrado Corazón esté expuesta y sea honrada.

10. Daré a los sacerdotes la gracia de mover los corazones empedernidos.

11. Las personas que propaguen esta devoción, tendrán escrito su nombre en mi Corazón y jamás será borrado de él.

12. A todos los que comulguen nueve primeros viernes de mes continuos, el amor omnipotente de mi Corazón les concederá la gracia de la perseverancia final.

CHARLA MIÉRCOLES 20 DE NOVIEMBRE A LAS 20H. «Padres: hablemos de pornografía»

Queridas familias,

no es ningún secreto que la pornografía hoy es una fuente de enriquecimiento para unos pocos y de esclavitud para muchos. Se cuela en nuestros hogares y cada vez se consume a edades más tempranas. Tenemos la suerte de contar en la parroquia con María Contreras, psicóloga y especialista en este tema. El fin de la charla es abrir lo ojos a esta realidad; ver como opera en nuestro cerebro, cómo puede llegar a convertirse en una patología. Prevenir y acompañar este mal es lo que se busca en esta charla. Estáis todos invitados.

A vuestra disposición,

Miguel Garisoain, vuestro párroco+

El Sagrado Corazón de Jesús pide reinar en todos los hogares mediante su imagen bendecida por un sacerdote

Desea ocupar un lugar en donde se le ame y se le pida permanentemente su paternal protección

Querida familia parroquial, el próximo domingo 24 de noviembre, celebraremos la solemnidad de Jesucristo Rey del Universo. Queremos que esa fecha sea el pistoletazo de salida para que nuestras familias se consagren al Corazón de Jesús. Confiados a sus promesas, de quien esto haga, son muchos los beneficios que esperamos para nuestras familias y la parroquia entera. En sucesivas editoriales y a lo largo de los próximos días os iremos explicando en qué consiste la “entronización del Corazón de Jesús”.

La consagración no es otra cosa que entregarse a Jesucristo, es la dedicación de nuestras personas y de nuestras cosas, reconociéndolas recibidas el amor de Dios. Con la consagración aceptamos su imperio de verdad, justicia y caridad en nuestras vidas.

Consagrarse es ponerse totalmente a disposición de Cristo, es por eso un acto serio y bien meditado. Igual que cuando se consagra un cáliz o un altar, éste deja de estar al servicio de bebidas y cenas para pasar al servicio exclusivo de Dios, cuando se consagra una persona o una casa, ésta se pone al servicio del Señor para tratar de hacer en todo su voluntad. Por eso se llama también entronización, porque pones un trono real en tu casa, el trono de Cristo, al cual proclamas como tu Rey y le quieres servir por amor.

Darle el lugar que le corresponde al Sagrado Corazón de Jesús en nuestra familia, es tratar de que todo lo que se haga y se viva, sufrimientos, alegrías, trabajos, inquietudes, se ofrezca al Señor para la redención de la propia familia y del mundo.

Sin ti no hay presente. CONTIGO hay futuro.

Carta a la archidiócesis

Queridos fieles diocesanos:

el domingo 1O de noviembre celebramos el Día de la Iglesia Diocesana con el lema «Somos una gran familia contigo. Sin ti no hay presente. Contigo hay futuro». Se trata de una jornada que nos ayuda, sobre todo, a tomar conciencia de nuestra pertenencia a la gran familia de la Iglesia. La celebración de este día nos brinda, un año más, la oportunidad de poner ante nuestra mirada, con profunda gratitud, todos los dones que el Señor nos regala por medio de su Iglesia. Una Iglesia que, en la diócesis, se hace cercana, visible y amable. Una Iglesia en la que todos somos necesarios, cada uno respondiendo a la propia vocación a la que ha sido llamado y participando en la misión única, compartida por todos, de llevar la luz de Cristo a todos los rincones de nuestro mundo. Cada uno de los bautizados damos respuesta personal a la vocación de hijos de Dios y profesamos nuestra fe respondiendo, también, individualmente. Pero, además, el Señor ha querido que caminemos unidos, en un ambiente comunitario, haciendo Iglesia, familia.

Nuestra diócesis de Pamplona y Tudela tiene en marcha muchos proyectos de acompañamiento y ayuda para todos los que la necesitan tanto espiritual como materialmente. Por eso, esta gran familia que formamos precisa de la aportación económica de todos. Necesita que todos la consideremos algo nuestro, algo que amamos con responsabilidad y en la que aportamos nuestros mejores dones y servicios. Son muchas las personas que, dentro de las comunidades cristianas, van tomando cada vez más conciencia de su pertenencia viva y activa a la Iglesia y están dispuestas a ofrecer su tiempo, su saber, su colaboración, tanto espiritual como material, para que la Iglesia pueda seguir cumpliendo con fidelidad el encargo de Jesucristo de ofrecer a todos los hombres la buena noticia de la Salvación. Seamos portadores de la alegría del Evangelio. Trabajemos por reflejar el rostro misericordioso de Dios en cada uno de los ambientes en los que vivimos. Os invito a todos, con motivo de esta Jornada, a dar gracias a Dios por la Iglesia, a sentiros en ella como en vuestra familia y a colaborar, con vuestro trabajo apostólico y con vuestra ayuda material, en su misión y su sostenimiento económico. Con mi bendición y afecto.

+Francisco Pérez González. Arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela

En la siguiente dirección web encontraréis un informe detallado de los ingresos y gastos de la diócesis en el año 2018 y de la labor de la Iglesia en Pamplona y Tudela. Es muy interesante, os animamos a consultarlo.

http://www.iglesianavarra.org/wp-content/uploads/2019/10/Pamplona.pdf

También para ti

(EXTRACTO DE LA EXHORTACIÓN APOSTÓLICA GAUDETE ET EXSULTATE)
SOBRE EL LLAMADO A LA SANTIDAD EN EL MUNDO ACTUAL

Para ser santos no es necesario ser obispos, sacerdotes, religiosas o religiosos. Muchas veces tenemos la tentación de pensar que la santidad está reservada solo a quienes tienen la posibilidad de tomar distancia de las ocupaciones ordinarias, para dedicar mucho tiempo a la oración. No es así. Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día, allí donde cada uno se encuentra. ¿Eres consagrada o consagrado? Sé santo viviendo con alegría tu entrega. ¿Estás casado? Sé santo amando y ocupándote de tu marido o de tu esposa, como Cristo lo hizo con la Iglesia. ¿Eres un trabajador? Sé santo cumpliendo con honradez y competencia tu trabajo al servicio de los hermanos. ¿Eres padre, abuela o abuelo? Sé santo enseñando con paciencia a los niños a seguir a Jesús. ¿Tienes autoridad? Sé santo luchando por el bien común y renunciando a tus intereses personales.

Deja que la gracia de tu Bautismo fructifique en un camino de santidad. Deja que todo esté abierto a Dios y para ello opta por él, elige a Dios una y otra vez. No te desalientes, porque tienes la fuerza del Espíritu Santo para que sea posible, y la santidad, en el fondo, es el fruto del Espíritu Santo en tu vida .

Esta santidad a la que el Señor te llama irá creciendo con pequeños gestos. Por ejemplo: una señora va al mercado a hacer las compras, encuentra a una vecina y comienza a hablar, y vienen las críticas. Pero esta mujer dice en su interior: «No, no hablaré mal de nadie». Este es un paso en la santidad. Luego, en casa, su hijo le pide conversar acerca de sus fantasías, y aunque esté cansada se sienta a su lado y escucha con paciencia y afecto. Esa es otra ofrenda que santifica. Luego vive un momento de angustia, pero recuerda el amor de la Virgen María, toma el rosario y reza con fe. Ese es otro camino de santidad. Luego va por la calle, encuentra a un pobre y se detiene a conversar con él con cariño. Ese es otro paso.

Así, bajo el impulso de la gracia divina, con muchos gestos vamos construyendo esa figura de santidad que Dios quería, pero no como seres autosuficientes sino «como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios» .

Papa Francisco.