RV: JMJ PANAMÁ 2019. “He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 38)

Queridos jóvenes:

La Jornada Mundial de la Juventud, que se celebra en Panamá este fin de semana tiene como lema la respuesta de la Virgen María a la llamada de Dios: «He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38).

Sus palabras son un “sí” valiente y generoso. El sí de quien ha comprendido el secreto de la vocación: salir de uno mismo y ponerse al servicio de los demás. Nuestra vida solo encuentra significado en el servicio a Dios y a los demás.

Hay muchos jóvenes, creyentes o no, que al final de una etapa de estudios muestran su deseo de ayudar a otros, de hacer algo por los que sufren. Esta es la fuerza de los jóvenes, la fuerza de todos ustedes, la que puede cambiar el mundo; esta es la revolución que puede desbaratar los grandes poderes de este mundo: la “revolución” del servicio.

Ponerse al servicio de los demás no significa solamente estar listos para la acción, sino que también hay que ponerse en diálogo con Dios, en actitud de escucha, como lo hizo María. Ella escuchó lo que el ángel le decía y después respondió. De ese trato con Dios en el silencio del corazón, se descubre la propia identidad y la vocación a la que el Señor llama; esta puede expresarse en diferentes formas: en el matrimonio, en la vida consagrada, en el sacerdocio… Todas ellas son modos para seguir a Jesús. Lo importante es descubrir lo que el Señor espera de nosotros y ser valientes para decir “sí”.

María fue una mujer feliz, porque fue generosa ante Dios y se abrió al plan que tenía para ella. Las propuestas de Dios para nosotros, como la que le hizo a María, no son para apagar sueños, sino para encender deseos; para hacer que nuestra vida fructifique y haga brotar muchas sonrisas y alegre muchos corazones. Dar una respuesta afirmativa a Dios, es el primer paso para ser feliz y hacer felices a muchas personas.

Queridos jóvenes: Anímense a entrar cada uno en su interior y decirle a Dios: ¿Qué es lo que quieres de mí? Dejen que el Señor les hable; ya verán vuestra vida transformada y colmada de alegría.

¡Buen camino hacia Panamá! Y, por favor, no se olviden de rezar por mí. Hasta pronto […].

FRASES DE GAUDÍ PARA MEDITAR

FRASES DE ANTONIO GAUDÍ PARA MEDITAR

– “La originalidad consiste en volver al origen”.

– «Para hacer las cosas bien es necesario: primero, el amor; segundo, la técnica».

– “Todo cuanto he hecho ha dependido de las circunstancias; si eran favorables, para encomendarme a ellas, y si eran adversas, para luchar con ellas; siempre sirven, son la manifestación de la Providencia”.

– “La vida es una batalla; para combatir se necesita fuerza y la fuerza es la virtud. Que sólo se sostiene y aumenta con el cultivo espiritual, esto es, con las prácticas religiosas”.

– “La Iglesia no para de construir y por eso su cabeza es el Pontífice –que quiere decir que hace puentes-; los templos son puentes para llevar a la Gloria”.

– “Cada uno debe hacer servir el don que Dios le ha dado”.

– “Los pobres vienen a pedir: ¿Dónde podrán acogerse mejor que al amparo del templo, que es la caridad cristiana?”.

– “El hombre sin religión es un disminuido espiritual, un hombre mutilado”.

– “La vida es amor y el amor es sacrificio. El sacrificio es lo único realmente fructífero”.

HACER UN REGALO A DIOS

"Si hemos ido al Señor con las manos vacías, hoy lo podemos remediar. El evangelio nos muestra, por así decirlo, una pequeña lista de regalos: oro, incienso y mirra. El oro, considerado el elemento más precioso, nos recuerda que a Dios hay que darle siempre el primer lugar. Se le adora. Pero para hacerlo es necesario que nosotros mismos cedamos el primer puesto, no considerándonos autosuficientes sino necesitados. Luego está el incienso, que simboliza la relación con el Señor, la oración, que como un perfume sube hasta Dios (cf. Sal 141,2). Pero, así como el incienso necesita quemarse para perfumar, la oración necesita también “quemar” un poco de tiempo, gastarlo para el Señor. Y hacerlo de verdad, no solo con palabras. A propósito de hechos, ahí está la mirra, el ungüento que se usará para envolver con amor el cuerpo de Jesús bajado de la cruz (cf. Jn 19,39). El Señor agradece que nos hagamos cargo de los cuerpos probados por el sufrimiento, de su carne más débil, del que se ha quedado atrás, de quien solo puede recibir sin dar nada material a cambio. La gratuidad, la misericordia hacia el que no puede restituir es preciosa a los ojos de Dios. La gratuidad es preciosa a los ojos de Dios. En este tiempo de Navidad que llega a su fin, no perdamos la ocasión de hacer un hermoso regalo a nuestro Rey, que vino por nosotros, no sobre los fastuosos escenarios del mundo, sino sobre la luminosa pobreza de Belén. Si lo hacemos así, su luz brillará sobre nosotros." Papa Francisco en la homilia del 6 de enero de 2019, solemnidad de la Epifanía.

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA. Pautas para hablar en familia


PAUTAS PARA HABLARSE EN FAMILIA

Hijos míos, os quiero y por eso os pioo que sigáis estas pautas al hablaros

1) Miraos a los ojos cuando os habléis.

2) Expresaros vuestros sentimientos en primera persona (yo he sentido…)

3) Hablaros sin reproches

4) Escucharos sin realizar juicios, vaciándoos de vuestros propios criterios

5) Respetaros vuestra realidad, pues se trata de comprender lo que vive el otro, no de tener razón.

6) Si el diálogo se vuelve tenso, mejor comunicaros por escrito.

7) Antes de decir algo hiriente, dímelo a Mí.

FELIZ NAVIDAD – EGUBERRI ON

FELIZ NAVIDAD – EGUBERRI ON

Querida familia parroquial, cuanto me gustaría felicitaros las navidades personalmente a cada uno. Lo haré en las Misas y lo hago desde este humilde medio. Solo un deseo, que Jesús, el Emmanuel sea el centro de todos estos días. Él nos lo dará todo con él. Aquí os adjunto una bonita bendición que pudiera hacerse en familia en la cena de la Noche Buena. Feliz Navidad a todos, eguberri on:

Hoy celebramos la Navidad,

el día en que tu Hijo, por amor a nosotros,

se hizo Hombre y nació de una mujer: La Virgen María.

Ese Niño nos reúne en esta noche,

alrededor de la mesa que vamos a compartir

llenos de alegría, de esperanza, de amor y de paz,

porque El nos hace sentir más que nunca, Familia.

Por eso te pedimos, que nos bendigas

y bendigas el pan que Tu Amor nos ofrece.

Y te pedimos por aquellos que no tienen pan,

que no tienen casa, que no tienen trabajo,

que no tienen familia, por aquellos que no tienen paz,

porque les faltas Tú.

Por mediación de María, Tu Madre y Nuestra Madre,

te rogamos que el corazón de cada hombre,

sea un humilde Pesebre, donde Jesús pueda nacer,

y así, superando todo aquello que nos divide,

seamos capaces de construir una Pueblo de Hermanos.

Amén.

III Domingo de adviento

El profeta Sofonías nos dice hoy: «Alégrate hija de Sión», dirigido a Jerusalén (Sof 3, 14); y el apóstol Pablo exhorta así a los cristianos filipenses: «Alegraos siempre en el Señor» (Fil 4, 4). Hoy se necesita valentía para hablar de alegría, ¡se necesita sobre todo fe! El mundo se ve acosado por muchos problemas, el futuro gravado por incógnitas y temores. Y sin embargo el cristiano es una persona alegre, y su alegría no es algo superficial y efímero, sino profunda y estable, porque es un don del Señor que llena la vida. Nuestra alegría deriva de la certeza que «el Señor está cerca» (Fil 4, 5). Está cerca con su ternura, su misericordia, su perdón y su amor. Que la Virgen María nos ayude a fortalecer nuestra fe, para que sepamos acoger al Dios de la alegría, al Dios de la misericordia, que siempre quiere habitar entre sus hijos. Y que nuestra Madre nos enseñe a compartir las lágrimas con quien llora, para poder compartir también la sonrisa.

ADVIENTO . DESPIERTA!

El significado de la expresión “Adviento” comprende también el de visitatio, que simplemente quiere decir “visita”; en este caso se trata de una visita de Dios: él entra en mi vida y quiere dirigirse a mí. En la vida cotidiana todos experimentamos que tenemos poco tiempo para el Señor y también poco tiempo para nosotros. Acabamos dejándonos absorber por el “hacer”. ¿No es verdad que con frecuencia es precisamente la actividad lo que nos domina, la sociedad con sus múltiples intereses lo que monopoliza nuestra atención? ¿No es verdad que se dedica mucho tiempo al ocio y a todo tipo de diversiones? A veces las cosas nos “arrollan”.

Al venir entre nosotros, nos trajo y sigue ofreciéndonos el don de su amor y de su salvación. Presente entre nosotros, nos habla de muchas maneras: en la Sagrada Escritura, en el año litúrgico, en los santos, en los acontecimientos de la vida cotidiana, en la creación, que cambia de aspecto si detrás de ella se encuentra él o si está ofuscada por la niebla de un origen y un futuro inciertos. (BXVI) ¡Despierta!

TEXTOS PARA HACER ORACIÓN

TEXTOS PARA HACER ORACIÓN… puntualmente, para cada adoración eucarística de los jueves, un “ángel” nos prepara tres textos para rezar en el Señor. Son una gran ayuda, que muchos de vosotros me consta, releéis en casa. Ahí os va uno de los últimos que comenta el salmo 36: espera en el Señor.

Necesito esas palabras: “Descansa en el Señor y espera en él”. Descanso y espera. Yo soy todo impaciencia y prisas, siempre de aquí para allá, y ya no sé si eso es un celo santo por las cosas de tu gloria o, sencillamente, el mal genio que yo tengo y no me deja parar. Todo lo hago por tu Reino, desde luego, por el bien de las almas y el servicio del prójimo; pero hay en todo ello una presión constante, como si el destino de la humanidad entera dependiera exclusivamente de mí y de mis esfuerzos. Siento necesidad de trabajar, conseguir, bendecir, sanar, poner remedio a todos los males del mundo, comenzando, desde luego, por todos los defectos de mi persona, y así he de actuar, rezar, planear, organizar, conseguir, conquistar. Demasiada actividad en mi pequeño mundo; demasiadas ideas en mi cabeza; demasiados proyectos en mis manos. Y en medio de toda esa prisa loca, oigo la palabra que me llaga desde arriba: Espera.

Espera en el Señor, qué es esperar al Señor.

Todos mis planes y obligaciones quedan desde ahora reducidos a esa sola palabra. Espera. Tranquilo. No te precipites, no te empeñes, no te atosigues, no te vuelvas loco y no vuelvas loco a todo el mundo a tu alrededor. No te comportes como si el delicado equilibrio del cosmos entero dependiera de ti en cada instante. Siéntate y cállate. La naturaleza sabe esperar, y sus frutos llegan cuando les toca. La tierra aguarda a la lluvia, los campos esperan a las semillas y a las cosechas, el árbol espera a la primavera, las mareas esperan su horario celeste, y las estrellas centelleantes esperan edades enteras a que el ojo del hombre las descubra y alguien piense en la mano que las puso en sus órbitas.

Toda la creación sabe esperar la plenitud de los tiempos que viene a darle sentido y recoger la mies de esperanza en gavillas de alegría. Solo el hombre es impaciente y se le quema el tiempo en las manos. Solo yo quedo aún por aprender la paciencia de los cielos que trae la paz al alma y le deja a Dios libre para actuar a su tiempo y a su manera. El secreto de la acción cristiana no es el hacer, sino el dejarle a Dios que haga.

“Confía en él, y él actuará.”

¡Si yo supiera dejarte hacer en mi vida y en mi mundo lo que tú quieres hacer! ¡Si aprendiera a no entrometerme, a no apurarme, a no temer que todo se va a perder si no controlo yo todo personalmente! ¡Si tuviera la fe y confianza suficientes para dejarte venir cuando tú quieras y hacer lo que te agrade! ¡Si aprendiera a esperar! Esperar es creer, y esperar es amar.