Mes: octubre 2019

CUANDO LA MUERTE CLAVA SU AGUIJÓN

EXTRACTO DE LA EXHORTACIÓN APOSTÓLICA "AMORIS LAETITIA".

A veces la vida familiar se ve desafiada por la muerte de un ser querido. No podemos dejar de ofrecer la luz de la fe para acompañar a las familias que sufren en esos momentos.

En general, el duelo por los difuntos puede llevar bastante tiempo. Todo el proceso está surcado por preguntas, sobre las causas de la muerte, sobre lo que se podría haber hecho, sobre lo que vive una persona en el momento previo a la muerte. Con un camino sincero y paciente de oración y de liberación interior, vuelve la paz. En algún momento del duelo hay que ayudar a descubrir que quienes hemos perdido un ser querido todavía tenemos una misión que cumplir, y que no nos hace bien querer prolongar el sufrimiento, como si eso fuera un homenaje. La persona amada no necesita nuestro sufrimiento ni le resulta halagador que arruinemos nuestras vidas. Tampoco es la mejor expresión de amor recordarla y nombrarla a cada rato, porque es estar pendientes de un pasado que ya no existe, en lugar de amar a ese ser real que ahora está en el más allá. Eso no es imaginar al ser querido tal como era, sino poder aceptarlo transformado, como es ahora. Jesús resucitado, cuando su amiga María quiso abrazarlo con fuerza, le pidió que no lo tocara, para llevarla a un encuentro diferente.

Nos consuela saber que no existe la destrucción completa de los que mueren, y la fe nos asegura que el Resucitado nunca nos abandonará. Así podemos impedir que la muerte «envenene nuestra vida, que haga vanos nuestros afectos, que nos haga caer en el vacío más oscuro».

Una manera de comunicarnos con los seres queridos que murieron es orar por ellos. Orar por ellos «puede no solamente ayudarles, sino también hacer eficaz su intercesión en nuestro favor».

Si aceptamos la muerte podemos prepararnos para ella. El camino es crecer en el amor hacia los que caminan con nosotros, hasta el día en que «ya no habrá muerte, ni duelo, ni llanto ni dolor». De ese modo, también nos prepararemos para reencontrar a los seres queridos que murieron. No desgastemos energías quedándonos años y años en el pasado. Mientras mejor vivamos en esta tierra, más felicidad podremos compartir con los seres queridos en el cielo. Mientras más logremos madurar y crecer, más cosas lindas podremos llevarles para el banquete celestial. Papa Francisco.

NACEN LAS UNIDADES DE ATENCIÓN PASTORAL (UAPS)

El Arzobispo de Pamplona firmaba el pasado mes de mayo el Decreto de creación de las 36 Unidades de Atención Pastoral (UAP) en las que se concentrarán las más de 700 parroquias de la Iglesia en Navarra. Una de esas unidades es la de Zizur, de la que forman parte las siguientes parroquias: Arlegui, Arraiza, Astrain, Cizur Menor, Esparza de Galar, Galar, Gazólaz, Larraya, Muru Astrain, Otazu, Paternain, Sagüés, Ubani, Undiano, Zabalza, Zariquiegui, Zizur Mayor (San Andrés), Zizur Mayor (Sta. Mª de la Esperanza de Doniantzu). Para cada unidad se ha designado un sacerdote director. De la de Zizur es D. Miguel Garisoain Otero, actual párroco de Sta. María de la Esperanza de Doniantzu.

¿Qué es una Unidad de Atención Pastoral?

Una pastoral de conjunto integrada y evangelizadora requiere movilizar y concentrar todos los recursos y energías de nuestras diócesis en Unidades pastorales más amplias, que las parroquias. En palabras de nuestro Arzobispo D. Francisco, “las UAP no consisten solo en una nueva organización territorial supra-parroquial. Queremos que sean verdaderas unidades de referencia, que posean todos los rasgos de una comunidad evangelizadora, es decir, capaz de discernimiento, formación, organización. Una comunidad con iniciativa y fuerza para impulsar la iniciación cristiana para todos. Con capacidad pedagógica para que todos caminen como discípulos para ser apóstoles. Unidades con un grupo de sacerdotes, de agentes de pastoral encargados de distintas áreas y con consejos que oran, recogen, plantean y perfilan iniciativas pastorales, y supervisan la tarea de todos”.

Aunque la UAP tendrá personalidad jurídica propia, no se modificarla la personalidad jurídica de cada parroquia.

La puesta en marcha de cada una de estas UAP, ahora creadas, se realizará de forma progresiva, contando para ello con un periodo máximo de dos años. La primera fase constará en la formación de colaboradores y agentes de pastoral.

Es un momento de gracia para que nuestras comunidades oren a fin de que nuestra diócesis sea una Iglesia en salida y madure cada cual su disponibilidad en este camino de conversión y reforma pastoral.

JUEVES 24, 19:30h. CHARLA SOBRE LAS NUEVAS ADICCIONES

Buenos días,

Desde la parroquia queremos invitarte a la charla sobre LAS NUEVAS ADICCIONES que vamos a tener en la parroquia el jueves 24 de octubre a las 19:30h a cargo de D. Pablo Luis Moreno, médico psiquiatra. Habrá servicio de guardería.

Nuevas adicciones sin sustancia, las enfermedades del siglo XXI. Nuestra sociedad occidental actual general continuamente nuevos estímulos que a su vez promueven nuevos comportamientos. Incita de forma constante al consumo de actividades y de objetos para alcanzar la satisfacción.

Todo esto genera unas distorsiones que en su máxima expresión se convierten en adicciones. Nadie está libre de ello, pero quizás los adolescentes y jóvenes son los más vulnerables. Ponerles nombre, prevenirlas, anticiparnos a su desarrollo y saber como tratarlas son el objeto de esta charla.

¡Te esperamos!

OCTUBRE DE 2019. MES MISIONERO EXTRAORDINARIO

“Bautizados y enviados: la Iglesia de Cristo en misión en el mundo”

En 2019 se cumplen 100 años de la Carta Apostólica Maximum Illud del Papa Benedicto XV . Para celebrarlo, el Papa Francisco ha convocado un Mes Misionero Extraordinario (MME) en octubre de 2019, para despertar la conciencia de la misión ad gentes y retomar con nuevo impulso la responsabilidad de proclamar el Evangelio de todos los bautizados. Algunas frases del Papa Francisco.

· La celebración de este mes nos ayudará en primer lugar a volver a encontrar el sentido misionero de nuestra adhesión de fe a Jesucristo, fe que hemos recibido gratuitamente como un don en el bautismo. Nuestra pertenencia filial a Dios no es un acto individual, sino eclesial: la comunión con Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, es fuente de una vida nueva junto a tantos otros hermanos y hermanas. Y esta vida divina no es un producto para vender —nosotros no hacemos proselitismo—, sino una riqueza para dar, para comunicar, para anunciar; este es el sentido de la misión.

· La Iglesia está en misión en el mundo: la fe en Jesucristo nos da la dimensión justa de todas las cosas haciéndonos ver el mundo con los ojos y el corazón de Dios; la esperanza nos abre a los horizontes eternos de la vida divina de la que participamos verdaderamente; la caridad, que pregustamos en los sacramentos y en el amor fraterno, nos conduce hasta los confines de la tierra .

· Una Iglesia en salida hasta los últimos confines exige una conversión misionera constante y permanente. Porque ha de ser hombre de Dios quien a Dios tiene que predicar (cf. Maximum illud [n. 64]).

· Es un mandato que nos toca de cerca: todo bautizado y bautizada es una misión.

· La missio ad gentes, siempre necesaria en la Iglesia, contribuye de manera fundamental al proceso de conversión permanente de todos los cristianos.

Confiemos a María, nuestra Madre, la misión de la Iglesia.

Francisco. Vaticano, 9 de junio de 2019, solemnidad de Pentecostés (extracto)